Por Ricardo Torres
Si se sabe que el número estimado de egresados de la enseñanza secundaria cada día crece y seguirá creciendo hasta llegar a poco más de 1.8 millones de alumnos para el año 2010, y si también se sabe que existen muchos rezagos y obstáculos de cobertura y calidad que inciden de manera negativa en la equidad que debe promover el sistema educativo, entonces y de acuerdo con los antecedentes de la reforma integral de la enseñanza media superior en México, las principales preocupaciones son básicamente, la atención a la cantidad de población de 16 a 18 años que existirá en el corto plazo, pues se estima tener, según el Consejo Nacional de Población (CONAPO), para el año 2015 la cantidad de 6,651,539 personas y, para el 2020 5,641,299, las cuales estarán inscritas en el sistema educativo del nivel medio superior. Asimismo, se expresa una tasa estimada de terminación de estudiantes en este nivel de sólo el 49.1% para el año 2013, según el sistema para el análisis de la estadística educativa de la SEP (SisteSep)1.
Una de las realidades que se pueden observar desde la práctica docente es que en los Centros de Estudios Tecnológicos Industriales y de Servicios (CETis) del subsistema de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI) se necesita atender a grupos numerosos (hasta de 55 alumnos cada uno).
Por otro lado, se afirma que el crecimiento de la oferta educativa no será suficiente por si sólo para revertir los indicadores negativos, sino que se requiere del análisis y determinación curricular muy necesaria a atender. El mismo SisteSep1 estima que la cobertura para el ciclo escolar 2010-2011 sería del 63.4% y para el del 2020-2021 de 75.9%.
Algunos factores que también son considerados y dignos de atención son los descritos por las causas que promueven y provocan el fenómeno de la deserción y el deficiente nivel académico del egresado de secundaria (“ alrededor de 40 por ciento, lo hace por falta de interés por los estudios…”, “…dicha causa de abandono resulta más importante que la falta de dinero o la necesidad de trabajar. Entre aquellos que tienen 18 y 19 años y han abandonado la escuela, la explicación económica apenas supera a la falta de gusto por estudiar ”1), pues “ Las circunstancias del mundo actual requieren que los jóvenes sean personas reflexivas, capaces de desarrollar opiniones personales, interactuar en contextos plurales, asumir un papel propositivo como miembros de la sociedad, discernir aquello que sea relevante a los objetivos que busquen en el cada vez más amplio universo de información a su disposición y estar en posibilidades de actualizarse de manera continua ”1.
En los CETis también se tienen actualmente altos índices de deserción por diferentes motivos familiares, sociales y académicos y, a veces, el actual sistema administrativo resulta inoperante para mantener al estudiante, por lo que se requieren hacer adaptaciones que le permitan dar continuidad a sus estudios.
También uno de los retos es definir el perfil docente por lo que se hace necesario crear y establecer los mecanismos que aseguren la formación de nuevos maestros y la actualización de los que ya se encuentran activos en el actual Sistema Nacional del Bachillerato (SNB). La actuación docente es muy importante, porque ante la realidad de estar frente a grupo, muchas veces, se descubren más debilidades que fortalezas, sobretodo cuando una persona se inicia en actividades de docencia.
Otros aspectos que requieren de atención son, por ejemplo, el relacionado con las instalaciones y el equipamiento que deben adecuarse hacia la búsqueda de la calidad educativa o la orientación vocacional, las tutorías y la evaluación de los aprendizajes, pues ellas implican una serie de estándares compartidos en todos los subsistemas y modalidades de EMS en el país, y necesitan definirse y expresarse con claridad.
En relación a lo anterior puedo decir que siempre han existido deficiencias, tanto de instalaciones como de equipo de laboratorios y talleres en los CETis, sin embargo, se hace importante resaltar que la creatividad docente ha permitido, muchas veces, superar estos aspectos. Espero especialmente que lo que aquí se dice se cumpla en beneficio del aprendizaje significativo de los estudiantes.
Así mismo, cuestiones como la actual estructura de los servicios de EMS en México que se sabe tiene tantas instituciones como planes de estudio de carácter preuniversitario o de opciones terminales para la incorporación al trabajo, hacen mantener una dispersión curricular que no expresa objetivos comunes o están carentes de la necesaria organización de la EMS. También se sabe que actualmente el gobierno federal atiende directamente alrededor de la tercera parte de la matrícula pública del nivel educativo en cuestión, y ésta se agrupa en los subsistemas DGETI2, DGETA3 y DGECyTM 4, y estas instituciones dependen de la recién creada Subsecretaria de Educación Media Superior (SEMS) y de la Secretaria de Educación Pública (SEP), respectivamente. Y, bueno también se sabe, que ofrecen diferentes modalidades de estudio para el cumplimiento del conocido “bachillerato tecnológico”, entre las que destacan las clásicas escolarizada y abierta. Aunque en la realidad un alumno que reprueba más de las asignaturas permitidas tiene la facilidad de continuar sus estudios en el sistema abierto en el mismo CETis, muchas veces se desmotiva, ya sea porque no existe la carrera que estaba cursando o porque no le revalidan muchas de las asignaturas cursadas.
Otras opciones para aspirantes a estudiar en este nivel de estudios están en una clasificación distinta, por ser descentralizados o autónomos; ese el caso del Instituto Politécnico Nacional (IPN) o la Universidad Autónoma de México (UNAM) que ofertan formación profesional técnica la primera, y el bachillerato la segunda.
En éstas últimas, las modalidades educativas son las mismas anotadas anteriormente y, además, incluyen la modalidad a distancia. Asimismo, en este rubro, se incluyen instituciones incorporadas que ofrecen diversas modalidades educativas o mixtas, si se prefiere.
Con estos y otros elementos el actual régimen gubernamental está preocupado por la ampliación de la cobertura, y de la búsqueda y mejoramiento de la equidad, por tal motivo y con estos datos, puedo decir que la pretensión fundamental de la Reforma Integral (RI) de la Enseñanza Media Superior (EMS) es definir la identidad de dicho nivel en el país, a partir de la ampliación de la cobertura y del mejoramiento de la calidad educativa. El documento1 mismo aclara: “ La búsqueda de la identidad no debe entenderse como la unificación de los planes de estudio o la homologación curricular. Los estudiantes deben tener libertad de elegir entre diferentes opciones de acuerdo a sus intereses, aspiraciones y posibilidades. La matrícula de EMS es cada vez más plural, y el sistema educativo debe dar cabida a esta diversidad ”1.
La reforma curricular está promoviendo cambios, pues en países de Europa y América Latina estos cambios están dirigidos hacia el establecimiento de propósitos comunes en el nivel de bachillerato, por lo que se han propuesto, en general, competencias genéricas, competencias a partir de conocimientos disciplinares y competencias de formación profesional. Estos cambios tienen que ver con las actuales reformas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la Dirección General de Bachillerato de la Secretaria de Educación Pública (SEP), del Bachillerato Tecnológico y del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), en el sentido de sumar esfuerzos unificados, tratando de ordenar con sentido a todas estas iniciativas y articulando propósitos compartidos para el fortalecimiento del Sistema Nacional de Bachillerato.
La visión de esta reforma que tiene dimensiones individuales, sociales y económicas de la Enseñanza Media Superior (EMS), se enmarca en la operación de dicha enseñanza en los sistemas educativos que ofrecen los diferentes planes y programas curriculares del bachillerato en México, pero con propósitos articulados en el que debe existir la suficiente comunicación entre ellos, a fin de que pueda formalizarse el SNB.
“ Sus fines han de considerar que los usuarios del servicio son básicamente jóvenes de entre 15 y 19 años, con necesidades educativas específicas, relacionadas con su desarrollo psicosocial y cognitivo. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Juventud 2005, este es el rango de edad en el que tienen lugar decisiones fundamentales que definen las trayectorias de vida de los jóvenes…”1 , por lo que “ Quienes ingresan a la EMS tienen intereses y necesidades diversas en función de los cuales definen sus trayectorias escolares y laborales… ”1, y “… debe reflejarse en la estructuración de planes de estudio flexibles ”1.
Los ejes que articulan esta reforma son cuatro principalmente; el primero se refiere a la construcción y operación de un Marco Curricular Común (MCC) descrito en un conjunto de competencias y orientado a identificar la identidad que responda a las necesidades presentes y futuras de la EMS.
El segundo eje está estructurado a partir de las características de las diferentes opciones de operación de la EMS, y se fundamenta con base a las modalidades que destaca la Ley, a fin de integrarlas y regularlas al sistema educativo del país en general y al Sistema Nacional de Bachillerato ( SNB) en particular. El tercer eje versa sobre los mecanismos de gestión de la reforma con base a establecer el fortalecimiento y desempeño académico del estudiante para que desarrolle procesos compartidos. Aquí se contemplan aspectos como la formación docente, los mecanismos de apoyo a los estudiantes y la evaluación integral, entre otros. Y el cuarto eje considera la forma en que serán reconocidos los estudios realizados en la certificación real, los cuales se estructuran en función a los objetivos fundamentales de las opciones que se ofertan en la EMS y a la identidad compartida de las mismas.
La creación de un SNB en un marco de diversidad se propone a partir de:
* El análisis las características de la oferta de la educación media superior en el país.
* La población en edad de cursar este nivel de estudios.
* Los cambios que se han desarrollado en este nivel en los años recientes.
* Los cambios que se observan en el mundo.
Lo que se busca es el fortalecimiento de la identidad de dicho nivel a futuro, pero también a mediano plazo, para lograrlo trata de identificar claramente los objetivos formativos de una manera compartida, a partir de “…un marco de integración curricular que potencie los beneficios de la diversidad…”1, de la oferta de opciones pertinentes y relevantes para los estudiantes y, de los métodos y recursos modernos para su aprendizaje con “…mecanismos de evaluación que contribuyan a la calidad educativa”1.
La propuesta se enmarca en tres principios básicos relacionados con un consenso global y son a saber:
El reconocimiento universal de todas las modalidades y subsistemas del bachillerato.
Si bien es cierto que existen confluencias importantes entre los subsistemas descritos anteriormente, también es cierto que existe una dispersión importante entre sus planes de estudio y, a esto, se puede agregar la proliferación de la oferta de modalidades no escolarizadas o mixtas, porque cada institución realiza sus adecuaciones y/o reformas, que muchas veces están al margen de los principales subsistemas de la EMS, provocando diferentes problemáticas de estudio y aprendizaje para los estudiantes.
Por tal motivo lo que se busca es evitar la dispersión académica promoviendo la adquisición de competencias comunes para la vida productiva y ética de los estudiantes de 15 a 19 años, a partir de la gestión interinstitucional y de acuerdos formativos y creadores de conocimientos y destrezas que los posibiliten a desarrollar la toma de decisiones en actividades personales y profesionales.
La pertinencia y relevancia de los planes de estudio.
En este apartado lo que se pretende es generar las relaciones necesarias entre la escuela y el entorno, por lo que “Los planes de estudio deben atender la necesidad de pertinencia personal, social y laboral, en el contexto de las circunstancias del mundo actual…”1, para lo cual se requiere de una oferta educativa que incentive y asegure, desde los programas académicos, todo aquello que conviene a las personas y a la sociedad que les rodea, es decir, se busca un marco curricular flexible que reconozca la diversidad del alumnado de la EMS.
El tránsito entre subsistemas y escuelas.
Una de las principales causas por la que se busca la posibilidad de transitar entre los subsistemas y, por tanto, entre las escuelas es la deserción en la EMS, por lo que el sistema educativo debe reconocer la realidad actual ante las necesidades personales de cada estudiante facilitándole el cambio de una institución educativa a otra. Esta facilitación implica que las constancias o certificados que llevan los jóvenes de los grados cursados, sean reconocidos en la institución elegida. Además, con dicha “portabilidad de estudios”1, se preserva la identidad de las instituciones.
La reforma pretende tener en el sistema educativo un solo bachillerato por lo que el Marco Curricular Común (MCC) de la educación media, vincula a la educación básica con la educación superior, porque en ésta el estudiante bien puede desarrollarse activamente respecto a la preparación adquirida, o bien puede dar continuidad a sus estudios de nivel profesional.
Por otro lado, con este MCC, se destaca la solución al problema de tener en el sistema educativo dos tipos de bachillerato, pues el bachillerato general forma al estudiante a partir de enfatizar las competencias disciplinares extendidas para lograr sus objetivos, y éstas son de mayor complejidad respecto a las competencias disciplinares básicas. En otras palabras, las competencias que adquiere el estudiante las desarrolla a partir de un modelo de persona a formar, y no así en el caso del bachillerato tecnológico que forma al estudiante a partir de competencias profesionales extendidas, es decir, las competencias adquiridas se vinculan a las necesidades del mercado de trabajo.
En este sentido las competencias genéricas, representadas por ejes de transversalidad tienen que ver con la autorregulación y cuidado del estudiante, la forma en que se comunica, el desarrollo de su pensamiento crítico, su aprendizaje autónomo, su colaboración en el trabajo en equipo y en el desarrollo de otras competencias cívicas y éticas que deberá aprender con mecanismos de apoyo. Y las competencias disciplinares que representan el eje longitudinal estaría determinado por las siguientes asignaturas: matemáticas, español, lengua extranjera, biología, química, física, geografía natural, historia, geografía política y economía política.
El MCC vincula la educación básica con la superior porque, en la educación media, el estudiante bien puede desarrollarse activamente en la opción para la que se prepara, o bien para dar continuidad a sus estudios a nivel profesional.
De acuerdo con la flexibilidad del marco curricular del SNB a construirse a partir de la RI de la EMS, se proponen cinco niveles de concreción:
El primer nivel es el MCC, es “interinstitucional”: En éste se buscan acuerdos globales, como lo dice el término, entre instituciones de las competencias a desarrollar por el estudiante del NMS, y del perfil de egreso. En otras palabras, este nivel se refiere al logro de los aprendizajes pertinentes para la vida real del estudiante y es generador de la cultura científica y humanista del mismo.
Los aportes de cada institución, a fin de reflejar su filosofía e identidad y con la posibilidad de adicionar nuevas competencias, nos refieren al ámbito particular del modelo educativo de la institución, representado por el segundo nivel de concreción curricular.
Sobre la oferta de planes y programas, y la organización curricular de mayor pertinencia para la población estudiantil; la organización de competencias por asignaturas, campos formativos y modelos y ejes transversales, entre otros, así como la relación de competencias entre los contenidos formativos, es del dominio del tercer nivel de concreción del modelo educativo de la institución.
En el cuarto nivel se proponen las necesarias adecuaciones curriculares, tutorías y de actividades extracurriculares.
Las decisiones del docente, aplicables en el contexto escolar y en el salón de clases, constituyen el quinto nivel de concreción. En este nivel el docente planea, diseña y hace operativo su plan de clase o secuencia didáctica, si se prefiere.
Este trabajo lo elabora con elementos promotores del enfoque constructivista y debe expresar la interrelación entre el modelo pedagógico, didáctico y tecnológico apropiado y/o pertinente para la formación en competencias propuesto en dicho contexto.
La Ley General de Educación (LGE) reconoce tres modalidades: la escolarizada, la no escolarizada (abierta y a distancia) y la mixta, pero dada la diversidad de opciones no las define con precisión. Ante este y otros problemas, entonces, con la RI de la EMS y con el MCC lo que se busca es definir las distintas opciones de las modalidades de oferta que actualmente expresa la LGE de tal manera que todas éstas queden inscritas en dicho SNB compartiendo el perfil de egreso de todos los que cursen sus estudios en contextos escolarizados.
Así, aspectos como la mediación docente quedará definirá si es presencial, optativa o combinada, la mediación digital; sí es prescindible o no, la condición estudiantil; sí es individual y/o grupal, el espacio y el tiempo definirán; sí los lugares y los periodos de interacción estudiantes-docente serán fijos, libres, etc., y sí pueden responder a un calendario, libre, reducido, flexible, etc., en el análisis de la trayectoria curricular se definirá: sí es preestablecida y/o compactada, libre, inexistente o combinada y con la definición de la certificación se hará constar que el estudiante alcanzó los objetivos establecidos.
Con esta reforma integral, el perfil universal del bachiller quedaría conformado por las competencias genéricas y las competencias disciplinares básicas, las cuales deben ser idénticas en cualquier modalidad educativa de la EMS en todo el país, y las competencias extendidas y las profesionales dependerán de cada subsistema educativo.
En este contexto la certificación nacional de egresados del bachillerato se verá reflejada por tres grandes procesos, el primero es el que se refiere a las competencias adquiridas a partir de la definición de los contenidos del SNB, el segundo está en función a la definición precisa de las modalidades marcadas por la LGE y de la estructura general de la oferta educativa del SNB, y el tercero tiene que ver con los mecanismos de gestión específicos para la realización de la RI.
La RI se gestiona a partir de seis propuestas básicas o mecanismos, y son a saber:
Generación de espacios de orientación educativa y atención a las necesidades de los alumnos. Con este mecanismo se pretende hacer la adecuación de la formación que se imparte. Esto quiere decir que se plantea la necesidad de adecuar e implementar planes institucionales de orientación y tutorías en los que se considere la etapa de desarrollo del estudiante y de problemas sociales y académicos presentes que demuestran altas tasas de reprobación y deserción y una pobre eficiencia terminal.
Desarrollo docente. Siempre ha sido muy importante la actuación docente y la necesidad de prepararlo para el quehacer cotidiano, luego entonces, lo que aquí se busca es formar a la planta docente, a fin de que se mantenga actualizado. También para que la RI sea un éxito se pretende profesionalizar a los maestros.
Mejoramiento de instalaciones y equipamiento. Éste es un mecanismo en el que se establece el fortalecimiento de los insumos didácticos esenciales tales como: bibliotecas adecuadas y con sistemas informáticos actualizados, y talleres y laboratorios suficientemente equipados.
Profesionalización de la gestión educativa. Aquí se promueve el cambio de acuerdo a la RI y a las innovaciones que día a día surjan y sean aplicables en cada plantel, para mejoras permanentes. Así, también se hace énfasis a la relevancia del liderazgo en los departamentos y oficinas de las instituciones educativas como una condición necesaria.
Evaluación integral del SNB. Se considera necesaria para el seguimiento subsecuente de los diferentes aspectos contemplados en la RI de la EMS, por tanto, debe incluir la evaluación educativa (evaluación del aprendizaje, de planes y programas de estudio y del de apoyo a estudiantes y la del docente), la evaluación de los recursos que se utilizan (instalaciones y equipamiento) y la evaluación de la gestión institucional (la de los procesos y resultados obtenidos).
Implementación de los mecanismos pertinentes para el tránsito entre subsistemas y escuelas. Este mecanismo se establece con base al logro de equivalencias globales de semestres o años escolares, por lo que existe la necesidad de terminar con el esquema tradicional que define las equivalencias, y construir uno que defina con claridad los procedimientos administrativos que faciliten el proceso de cambio del estudiante de una escuela a otra.
Consideraciones finales
En general la RI es una iniciativa que al parecer beneficiará a todos los actores de la EMS en México, sin embargo y aun cuando es un proyecto ambicioso, lo que importa es que puedan observarse los cambios que propone en el estricto apego del contexto escolar, pues ejemplos de los problemas reales, desde el punto de vista docente, hay muchos: aulas sucias, descuidadas, sin energía eléctrica, etc.; estudiantes que no quisieron llegar a ciertas escuelas como los CETis, porque querían ingresar a las preparatorias de la UNAM o a las llamadas vocacionales del IPN; falta de recursos y equipos en talleres y laboratorios, deficientes y mal estructurados programas de las asignaturas, inadecuadas estructuras políticas y administrativas escolares, programas de orientación educativa que no se apegan a la realidad de los estudiantes, etc., son cuestiones que se viven cotidianamente en las escuelas. Sin embargo y tocante a la operación de los procesos que reflejarán el perfil de egreso del alumnado, me permite decir que algunos puntos quizás sean difíciles de llevar a cabo desde el momento mismo en el que muchos docentes y personal administrativo en general ofrecen demasiada resistencia al cambio.
Desde mi particular punto de vista sería muy importante, para empezar, que como mínimo las personas encargadas de la actualización docente no dejaran de lado la constante motivación hacia los maestros, para hacerlos participativos, creativos y asertivos durante los cursos que implementan. Asimismo, también sería muy importante que las bibliotecas escolares en realidad fueran actualizadas con los libros necesarios para los estudiantes en el corto plazo (constantemente se ve que muchos de ellos llegan sin saber leer e investigar a este nivel de estudios), y equipadas con los elementos informáticos necesarios para que logren las competencias que aquí se dicen.
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1.“ REFORMA INTEGRAL DE LA EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR EN MEXICO: La Creación de un Sistema Nacional de Bachillerato en un marco de diversidad ”, (Enero, 2008). Documento integrado por la Subsecretaría de Educación Media Superior de la Secretaría de Educación Pública de México, e incluye aportaciones de las autoridades educativas de los Estados de la República, de la Red de Bachilleratos de ANUIES, del Consejo de Especialistas de la Secretaría de Educación Pública, de la Universidad Nacional Autónoma de México, del Instituto Politécnico Nacional, y de diversos especialistas en temas educativos, pp. 4-22, 42-46, 68-97.
2. Dirección General de Educación Tecnológica Industrial.
3. Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria.
4. Dirección General de Educación Científica y Tecnológica del Mar.
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1 comentario:
Prof. En su blog hace usted un buen contraste entre los tipos de letra, colores y tamaños, me parece una buena estrategia para llamar la atencion de los demas colegas ya que nutre esteticamente su blog.
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